Un paseo por la cultura pop coreana a través de su industria del entretenimiento
Después de 9 años inmersa en la cultura coreana, Redbook Ediciones me ofreció la oportunidad de escribir un libro donde se viera reflejada la ola coreana, es decir, esa cultura popular de Corea del Sur que tan protagonismo está cobrando en todo el mundo.
La ola coreana es un libro que explica las claves del éxito mundial del fenómeno Hallyu o «ola coreana». Nombres de artistas como BTS, películas ganadoras al Oscar como Parásitos o series de Netflix como El juego del calamar son solo algunos ejemplos del potencial y la calidad de la industria del entretenimiento surcoreana.

En el libro cuento los inicios de esta industria marcada por la invasión japonesa en Corea a principios del siglo XX. Viajando a través de series, películas y grupos musicales de éxito, hasta la popularidad innegable de la que goza en la actualidad.
Hay tres elementos estrella que hacen que prospere la industria: el cine, la televisión y la música. Vamos a ver un pequeño repaso de algunos de los datos más interesantes del libro para que puedas conocer la ola coreana más a fondo.
Cine coreano: Un retrato de su historia y su cultura
Descubrí el séptimo arte coreano en un momento muy particular de mi vida; justo cuando empezaba a estudiar escritura de guiones en la Escuela de Cine de Barcelona (ECIB). Aparte de enriquecer mis gustos cinematográficos, me sirvió para conocer una manera de hacer cine muy distinta a la occidental.
Hay un elemento del cine surcoreano que siempre destaco por encima de todos los demás: el genre bending o mezcla de géneros. Una comedia romántica puede ser también un thriller – género por excelencia en Corea del Sur – y, a la vez, un drama. Esa maestría a la hora de jugar con los géneros y las emociones del espectador en una misma historia habla del talento narrativo de sus guionistas.

Pero esta industria cinematográfica tan bien asentada en pleno siglo XXI, tuvo unos inicios marcados por el dolor, la represión y la pérdida de identidad de todo un país. La invasión japonesa en Corea a principios del 1900 es uno de los momentos más oscuros en la historia reciente del país. Pero, curiosamente, también fueron los avances tecnológicos que trajeron los japoneses los que hicieron despegar el cine coreano.
Es por eso que, el segundo elemento de la industria que me gusta destacar, es el género histórico, abarcando tanto el bélico como las historias de época. A través de películas que hablan de los héroes y la historia del país, los coreanos han podido desfogar esa rabia y ese resentimiento vivido en los últimos 100 años.
Desde el imperialismo japonés con joyas como The Age of Shadows, hasta dramas bélicos sobre la Guerra de Corea con The Brotherhood of War; los años de dictadura con A Taxi Driver o una de las batallas navales más impresionantes del mundo con The Admiral: Roaring Currents.

La riqueza cultural del país se ve reflejada no solo en sus películas de época, sino también en cada escena de cualquier película contemporánea; la forma de relacionarse, de comer, de beber, de pensar y de vivir, es una característica esencial del cine coreano.
K-dramas: Las adictivas series coreanas
Antes de que Netflix se apoderara de las series coreanas – más conocidas como K-dramas o dramas coreanos -, tener acceso a ellas desde occidente conllevaba someter a tu ordenador a varios virus. Por suerte, a partir del 2016-2017 las plataformas de streaming empezaron a tomar nota del potencial de la industria televisiva coreana.

Si hay algo a destacar de los k-dramas es la gran variedad de géneros e historias que ofrecen. Los guionistas surcoreanos que, en su mayoría son mujeres – puesto que la industria todavía no ve con igualdad el papel de la mujer directora -, han dado con la fórmula perfecta para enganchar al espectador con historias adictivas.
Si bien es cierto que el formato tradicional de K-drama ha cambiado drásticamente con la llegada de las plataformas, todavía se siguen produciendo series con los elementos especiales de cualquier drama coreano tradicional: romance empalagoso, tramas de misterio, dosis de humor perfectamente medidas, acción de todo tipo y mucha visibilidad cultural.
En La ola coreana viajamos a través de las series más míticos desde inicios de los 2000 como con Boys Over Flowers y Coffee Prince, hasta los éxitos más recientes como El juego del calamar o El afecto del rey. Conocemos la importancia de la cultura popular surcoreana a través de estos K-dramas y cómo funciona su industria televisiva.

Además, nos adentramos un poco en los derechos de la mujer cineasta en Corea y las dificultades de la comunidad LGTB por verse representados en la pantalla. Desde el cine de temática homosexual hasta las populares series Boys Love (BL) y la importancia que están teniendo ahora mismo en el país.
K-pop: El género musical surcoreano que está arrasando en todo el mundo
Hoy en día quién no ha oído hablar del K-pop o BTS, la industria musical surcoreana es hasta la fecha uno de los ingresos económicos más grandes del país cuanto a entretenimiento se refiere. La popularidad de los artistas surcoreanos está arrasando en todo el mundo a pasos agigantados.

Pero, ¿Qué tiene esta música que fascina a todos? En mi libro te cuento paso por paso los elementos que convierten el K-pop (pop coreano) en la música del momento; desde las canciones pegadizas, las coreografías de baile, los videos de música hipnotizantes hasta la popularidad de sus artistas conocidos como idols (ídolos).
El K-pop se ha convertido en una industria perfectamente manufacturada, donde las agencias y discográficas más prestigiosas del país compiten por alcanzar los mejores números y convertir a sus artistas en los idols de moda. Jóvenes que entrenan canto, baile y actuación durante años y a edades muy tempranas, trabajan duro por conseguir debutar y convertirse en las siguientes estrellas del K-pop.
Actualmente hay dos grupos de K-pop, uno femenino y otro masculino, que conservan ese prestigio en todo el mundo y que son los responsables del creciente a la vez que reciente interés internacional por Corea del Sur: Las cuatro chicas de BLACKPINK y los siete chicos de BTS.

La industria del K-pop no es un lugar fácil al que llegar, y mucho menos en el que mantenerse, solo aquellos con talento y perseverancia logran hacerse un hueco. En La ola coreana descubrimos las cuatro generaciones de ídolos del K-pop y el impacto socioeconómico y sociocultural que estos grupos de cantantes tienen sobre el país.
Mucho más en La ola coreana
Si bien el cine, los K-dramas y el K-pop son los pilares principales del Hallyu (ola coreana), también existen otros apartados de la industria del entretenimiento muy populares y de los que también hablo en mi libro.
Los programas de televisión, la literatura coreana, los juegos electrónicos (e-sports), los web cómics conocidos como Webtoon y mucho más.
La cultura popular surcoreana y la historia de Corea en general está perfectamente reflejada en su industria del entretenimiento. Para conocer el país y su cultura, a veces basta con ver una película o una serie, abrir un libro o descubrir una nueva canción.
Si te apetece conocer un poco más sobre Corea del Sur, no dudes en echar un vistazo a mi libro La ola coreana, disponible en librerías y Amazon.
Descubre también en mi blog tres de mis thrillers asiáticos preferidos (series) o cómo El afecto del rey, un drama histórico coreano, ha sabido empoderar mejor a su personaje femenino que la supuesta versión feminista de Mulán 2020.

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